17 Diciembre 2005
Me siento “provinciana en esta vida”, tengo la sensación de estar pero sin estar…la mirada, la sonrisa, la manera de pensar, la alegria y la tristeza, los fracasos, los triunfos, la mentira, la verdad… el ayer y el hoy, la confusión y la claridad, todo es ganancia, porque como dice J. Drexler “Nada se pierde , todo se transforma”.
El azar es la metafora perfecta para entender el porque de las cosas que me estan sucediendo… estoy en un proceso de constantes y abruptos cambios, alteraciones que me descolocan y hacen que atente contra mi salud, cada dia fumo más, duermo menos y como peor , amanezco y siento muchas dudas flotando en mi cabeza, sufro de algunas lagunas mentales, se me olvida hasta lo inolvidable y eso sí es complejo.
Lo que relato no es novedad, cada cierto tiempo me sucede, es algo así como reinventarse, sacar aquello que no aporta, y dejar solo lo que pueda ayudar a ser mejor, a crecer, a derrumbar barreras que impiden el desarrollo del ser interior…Mi historia se ha tejido desde ya hace mucho tiempo. Tiempo durante el cual he podido aprender y aprehender de otros, de sus alegrías, de sus dolores, de sus miedos, de todo lo que trae consigo un individuo en su disco duro, lo cual no es poco, sabiendo que he conocido a muchas personas, pero que solo he mantenido algunas, a las que agradezco por haber engrandecido mi alma con sus historias y con sus histerias… en fin, Si algo he aprendido durante estos años es a saber que aunque los cambios sean diminutos, siguen estando ahí, son ellos los encargados y responsables de creer en la propia realidad. Aquella realidad donde los terceros que observan y/o participan, por el solo hecho de ser testigos pasivos/ activos de lo que sucede, influyen, alteran, introducen nuevas, complejas, simples y extrañas variables, ideas que hacen retroceder o avanzar, detenerse y mirar si lo que soy es lo que quise ser… por eso siento que, aunque parezca obvio, nada está escrito como definitivo, la historia no ha terminado…que todo se está transformando en pro de algo.
Por fin comprendí, gracias a las experiencias vividas estas últimas semanas que a pesar de todos los retrocesos que pueda tener y de los avances que logre, no volveré a hacer nada por primera vez, aunque el corazón así lo sienta y trate de convencer a la razón de su verdad. Más temprano que tarde logré entender y comprender que el primer amor no tiene porque ser el definitivo por más triste que parezca, que me puedo volver a enamorar, que nadie es igual a otro aunque estén hechos del mismo género, y también a ver todo lo positivo de lo cotidiano, donde por más malo que sea el día, siempre existen motivos por los que vale la pena seguir levantándose por la mañana, sonreir, luchar y creer.
A veces, pienso que talvez por causa de las desiluciones y deslealtades, el ser humano se ha acostumbrado al fracaso, a la traición y a pensar que la decepción es algo inevitable. …nos hemos vuelto tan individualistas, herméticos y creyentes de nuestra propia verdad que negamos el beneficio de la duda a cualquiera, a personas que al igual que nosotros cometen errores, pero que día a día tratan de ser consecuentes con sus posturas ideológicas, con sus valores, con su actuar…pero tambien hemos aprendido a tomar distancias de aquellos que nos critican, nos dañan, de aquellos que exigen una coherencia que difícilmente son capaces de mantener, por ser solo una máscara, una forma de ocultar su propio sentimiento de culpabilidad … creo que la historia nos pondrá a cada uno en su lugar, yo intento en el actuar cotidiano, ser sincera, honesta y respetuosa tanto conmigo como con quienes me rodean, cada día intento ser un poco más coherente .
Todos los días se aprende algo nuevo, el saber de todo nos ayuda a ser mejores, nos dignifica, nos transforma y lo mejor de todo es que no ocupa espacio.
Se aprende en la cuna, se aprende en la cama, se aprende en la puerta de un hospital. Se aprende de golpe, se aprende de a poco y a veces se aprende recién al final. (Jorge Drexler, POLVO DE ESTRELLAS S.L.E. 28-30 Marzo 2003)