30 Noviembre 2005

Época para re- pensar lo vivido…cómo fue, qué pasó, que hice.

El tiempo pasó demasiado rápido, no me di cuenta y ya estoy a punto de salir de vacaciones nuevamente!!!

Ayer estaba con mis amigas personales e intransferibles, la Niña y la Diva, conversábamos sobre los últimos acontecimientos ocurridos en la vida de una de ellas.

La Niña se ha desilusionado. ¿De quién? , De una persona que decía ser su “amiga”. Una desilusión de pareja es difícil de superar, pero más difícil es desilusionares de una persona que se consideraba amiga.

Pensar en todas aquellas personas que por una u otra razón han dejado de pertenecer a la esfera íntima de la vida.

Es duro darse cuenta que ya no hay más que hablar con ellos, que se perdió esa perfecta complicidad de amigos, donde se entendían con un gesto, una mirada, una seña imperceptible para los ojos extraños. Para siempre se sepultó esa admiración mutua de querer saber en que estaba nuestra vida.

Así, sin más, sin aviso previo , sin decir porqué, se dio por terminado el compromiso.

Yo también he perdido amigos, quizá fue porque me puse aburrida o porque simplemente muté en un ser poco interesante para ellos… de pronto ya no entendieron lo que para mí era importante y muchas veces no supieron ni quisieron saber que decir frente a una interrogante, ni se les ocurrió organizar la fiesta sorpresa, con invitados elegidos por mi, que me hubiera levantado el ánimo al saber que cumplía un año más y seguía sola.

Pienso que nunca entendieron mi idioma y entre cifras, sueldos, niños, nanas, metas, reuniones, seminarios y comidas con compañeros de oficina, yo me fui haciendo cada vez más insignificante a sus ojos y ellos a los míos…pero ya me di cuenta y los borré de mi lista de teléfonos y del recordatorio de cumpleaños.

A estos amigos que perdí los reemplacé por otros, cambié sueldo, nanas, niños, profesiones, por buenos conversadores y fieles auditores cuando se les necesita, bebedores y fumadores sociales, amigos extrañables al momento de distanciarnos geográficamente.

Para mis amigos y amigas que siguen estando en mi agenda telefónica y en el recordatorio de cumpleaños, quiero darles las gracias por todo lo compartido, por los momentos de paz, tranquilidad y alegría que he vivido con ellos… decirles que su amistad ha hecho que mi vida sea más feliz.