23 Noviembre 2005

¿Alguna vez te has perdido lo familiar de encontrar, en su lugar, un mundo tan extraordinario que tu no puedes ni siquiera tocarlo?

La mayor parte del tiempo vivimos en un minúsculo bolsillo de normalidad que nos envuelve como un acolchado seguro. Le damos la espalda al misterioso universo que espera afuera.

De vez en cuando podemos volar con nuestra imaginación, o aventurarnos a través de nuestra fantasía o de nuestra conciencia, pero también existe la posibilidad de que nosotros podamos ser empujados hacia allí sin esperarlo…

Eso me pasó a mi, la luna me trajo a un universo en el cual se debe racionalizar todo, buscar la razón al sin razón de mi propia existencia social, estoy confundida, me siento en estado “sin embargo”…sigo en tránsito.

La Luna es la luz de este reino, el mundo de la sombra y la noche, es imponente, pero afortunadamente no temerario. En las circunstancias adecuadas, la Luna inspira y encanta. Ella mantiene la promesa de que todo lo que imaginas puede ser tuyo. La Luna te guía a lo desconocido de modo que tu puedes permitir que lo inusual entre dentro de tu vida.

Muy a menudo le tenemos miedo a la Luna. Suele dar cuenta de miedos y ansiedades, las que llegan en las partes más obscuras de la noche. También significa ilusiones.

Es fácil perder nuestro camino en la luz de la luna. Se debe asegurar que las decepciones y las falsas ideas no guíen el camino.

Algunas veces la Luna es una señal de que estás perdido y vagabundeando sin ánimo. Debes encontrar tu camino firme y la claridad en tu propósito.

Dentro de este espectro, al ser mi elemento la Luna, siento que de cierta forma siempre estoy soy con los "brazos abiertos", abriendo sin reservas el corazón para recibir a otro.

Soy la que abre los caminos, da protección y seguridad cada vez que siento que las cosas van a salir bien, no importa las circunstancias actuales, lo mal que parezcan estar, si hay buenas vibraciones, todo sale bien, todo está en orden cósmico.

Me gusta sentir que hay personas que tienen un corazón amoroso, personas que ofrecen los oídos receptivos cuando todos los demás dicen “oirte”, pero sin embargo solo están esperando el turno para hablar de lo que a ellos les interesa y les sucede... Esta es una pequeña señal que indica que hay buenos amigos que te ayudan y se interesan por ti en momentos difíciles.

He aprendido que durante períodos de transición, cambios en el curso de la vida y cambios acelerados en el ser, es importante no dejarse arrastrar por las emociones de ningún tipo, ni las altas ni las bajas. Aunque a algunos les moleste mi actitud y me apuren para volver, mi tranquilidad de espíritu está primero, mi ser y mi primera obligación es conmigo, me debo respetar y ser honesta, sincera y coherente con lo que siento y pienso. Estoy dentro de un momento en que la sabiduría cósmica trae nuevas oportunidades y retos, y con ella, aunque no se quiera, influencias no deseadas. El estar preparado, consciente de lo que va a pasar sirve como espejo al guerrero espiritual, aquél cuya batalla es siempre consigo mismo.

Soy consciente de que mi verdadera protección es una conducta impecable y oportuna. Si me descubro sintiendo dolor, lo observo, y me quedo con él. No trato de ocultarlo y escapar negándolo. Lo enfrento como lo siento.

Al recorrer y mirar alrededor de mi habitación veo objetos que me reconfortan por su familiaridad. Todas las cosas están exactamente como espero que estén. Sé que si cierro los ojos y los vuelvo a abrir, la habitación estará igual…por eso es el mejor lugar que tengo para meditar y es el lugar donde siento protección y puedo abrirme a los miedos y temores que me trajeron a este universo al que no pertenezco.

Soy Cáncer, soy tímida y desconfiada, sin embargo cuando entrego mi amistad entrego al mismo tiempo el corazón. Tomo a mis amigos como parte de mi familia… y por eso les agradezco su comprensión, su tratar de entender lo que me pasa y aceptarme así tal cual, sin apurar, sin condicionar.

Los Cáncer somos seres protectores; en confianza podemos llegar a ser cómicos, divertidos, bromear con lo que nos sucede. Sabemos compartir y estamos al lado de los amigos en las buenas y en las malas. Si nos necesitan, brindamos apoyo incondicionalmente, para un cáncer es " todo o nada". Aunque también somos extremadamente sensibles, un mal comentario podría provocar la ruptura de la amistad.