30 Abril 2006
Desdémona: ¡Celos! ¿Le he dado yo algún motivo?
Emilia: Los celos no se satisfacen con esa respuesta; no necesitan ningún motivo. Los hombres son celosos porque lo son. Los celos son monstruos que nacen y se alimentan de sí mismos.
Acto tercero, escena IV de Otelo, de W. Shakeaspeare
No es fácil encontrar a alguien que nos haga vivir la intensidad del amor, un sentimiento único y poderoso... es todo un privilegio, pero algunas veces sucede algo en nuestro entorno que nos llama la atención o despierta alguna cascada de reacciones que no entendemos o nos es difícil comprender.
Desde hace un par de días tengo una nueva inquietud en mi cabeza a raíz de un conflicto que tuve con quien tengo un “algo”…o lo tenía…ya no se.
¿Por qué tener celos? ¿Por qué no tenerlos? ¿Para qué sirven? ¿Qué es necesario para su gestación? ¿Qué lógica tienen? ¿Cómo aceptarlos? ¿Cómo manejarlos? ¿Cómo convivir? ¿Hasta donde permitirlos? …difícil es crear una respuesta que encierre todo lo referente al alcance real de los celos, pues los celos son antes que todo una emoción relacionada con un sentimiento.
Existe consenso en la sicología moderna en calificar los celos como "un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee, sea amor, poder, imagen profesional o social".
La persona que sufre de celotipia tiene un perfil psicológico, cuyas características son baja autoestima e inseguridad; altas necesidades de estimación y aprobación externas; demanda de ser amado o amada, incondicional y exclusivamente, con dosis de egoísmo y desconfianza.
los celos afectan no sólo a la persona que los siente, sino también a quien está alrededor; la mayoría de los celos obedecen a herencias emocionales, que también obedecen a una desvalorización de la persona que no se quiere a sí misma y lo proyecta hacia su pareja. Los celos pueden llegar a afectar al cuerpo, generando una serie de desequilibrios y daños para quien los siente.
Hoy tanto mujeres como hombres somos celosos, aunque los hombres son peores. De vez en cuando, es bueno sentirlos, porque así las personas se sienten queridas, claro que cuando pasan a molestar a una de las dos partes, dejan de tener ese encanto…todo va en la confianza de la pareja y en el nivel de conocimiento que tenga el uno del otro.
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