2 Junio 2006
" El caso no es entenderse sino que aceptarse"...
R.A.
Quiero exorcisar este fantasma tuyo que me hace a cada rato pensar en ti, con la certeza de que en mi no piensas nunca.
Ahora me doy cuenta de que el sueño comienza cuando empieza a terminar...no veo diferencia entre un dia y un mes...me aferro a esta historia que murió sin darme cuenta.
Tengo sueños, me aferro a la realidad, gasto tiempo tratando de comprender que el pasado siempre influye en el presente y que esto es un hecho...solo necesito entenderlo.
Solo quería divertirme un rato con aquellas compañias de antaño, quizás reir, cantar, o simplemente observara a las personas que allí se encontraban, inventarles historias, hurgar en sus comportamientos...pero vi tus ojos que me sonreian y allí quedó truncada cualquier idea pre concebida.
De no querer encontrar, te encontré...de no querer soñar, te soñé...cambiaste mi vida, mis historias, mis histerias, mis sueños... apareció un brillo extraño en mis ojos, me embargó una felicidad inexplicable.
Febrero en la madrugada... momento en que coincidieron dos soledades en un mismo espacio, donde se miraron, se acercaron para encontrar temas, ideas, compartir sueños en común.
Me acompañaste a estar sola, encantaste una noche de dos con tu suave mágia... hasta que surgieron las dudas, el llanto, los fantasmas.
Hubo figuras en las nubes, celebración, vino, compañía, conversación, diversión, trabajo, chistes, risas... todo matizado con el deseo de llegar a estar contigo, de acompañarte, de ser parte de tú historia.
Tiempos maravillosos construyeron esta historia. Ambos nos imaginamos diferentes. Yo no encontré lo que soñé y tú confundiste cariño con agradecimiento.
Quedaron deudas de besos, abrazos, caricias y regaloneos a puertas cerradas.
Estoy tan lejos de ti que duele.
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