25 Abril 2006

El 19 de abril, gracias a una muy especial invitación, fui testigo de oídas y presencial de un espectáculo a gran nivel. Un concierto cálido e íntimo, donde las emociones estuvieron a flor de piel desde el inicio hasta el fin, más de alguna lágrima calló de mis ojifos durante aquellas horas.

Quien provocó todo esto, tanto en mí como en los personales e intransferibles fue el cantautor español Ismael Serrano.

La primera impresión fue de calidez y sencillez, su voz y su música en vivo no tienen nada que envidiar a los Cd.

En esta oportunidad vino a presentar su último disco, pero también a hacer un recorrido por su historia musical, 10 años de carrera no son pocos.

Canciones como “Caperucita”; “Recuerdo”; “Papá Cuéntame otra vez”; “Vine del Norte”; “Ves”; “Ultimamente”; “Amo tanto la vida”; “Sucede que a veces”; “Ahora”; “Duerme”… provocaron uno que otro viaje al pasado.

Las letras y la música de este trovador, se enlaza con temas de la contingencia personal y mundial, cuenta historias universales con la delicadeza de hacer creer que está en un diálogo íntimo.

Cuatro de los personales e intransferibles tuvieron la acertada invitación para estar junto a él…conclusión: simplemente maravilloso.

Gracias a la invitación recibida pude disfrutar de un par de horas mágicas,

Estaba con muy buena compañía y con aquellas historias que, a pesar del tiempo, se hacen presente.