13 Noviembre 2005

(Jorge Drexler)

Tu beso se hizo calor, / luego el calor, movimiento,/ luego gota de sudor / que se hizo vapor, luego viento / que en un rincón de La Rioja / movió el aspa de un molino / mientras se pisaba el vino / que bebió tu boca roja.
Tu boca roja en la mía, / la copa que gira en mi mano, / y mientras el vino caía / supe que de algún lejano / rincón de otra galaxia, / el amor que me darías, / transformado, volvería / un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe / y luego recibe lo que da, / nada es más simple, / no hay otra norma: / nada se pierde, / todo se transforma.
El vino que pagué yo, / con aquel euro italiano / que había estado en un vagón / antes de estar en mi mano, / y antes de eso en Torino, / y antes de Torino, en Prato, / donde hicieron mi zapato / sobre el que caería el vino.
Zapato que en unas horas / buscaré bajo tu cama / con las luces de la aurora, / junto a tus sandalias planas / que compraste aquella vez / en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor / que hoy yo te devolvería......