20 Noviembre 2005
Sin duda alguna el buen humor es seductor, a veces nos salva de situaciones complicadas y oras nos complica situaciones. Nos hace menos complicados los problemas, nos ayuda a dejar todo aquello que nos sobra en la tierra, nos hace vivir sin gravedad, nos hace parecer que todo es más liviano si lo tomamos con buen humor.
Nos hace pensar que al final nada es tan grave como para no disfrutar lo que tenemos...
Pero por sí solo el buen humor no nos cambia, la intención de pasar el tránsito por esta vida en forma relajada y feliz también va a depoender de nuestro cuerpo, de nuestra esctructura ósea y muscular.
No hay que olvidar que varios son los músculos que se ponen en acción por el sólo hecho de sonreir.
El humor es un proceso de aprendizaje a través del cual vamos transformando nuestras acciones y emociones...por eso la primera invitación es a revisar la formas en que estamos mirando la vida y ver qué parte de ella podemos mejorar si aceptamos nuevos posiblidades.
Se que ningún cambio es fácil, es más, siempre hacemos el quite a éstos...atrevámonos, siempre con suavidad, seriedad, alegría...bienestar.
Es una cuestiónm de actitud que nace en la mente, se desliza suave por el cuerppo y llega a engrandecer nuestra alma.
El actuar con estabilidad, con resolución, el aprender a conectarnos con nuestras acciones, con nuestros sentimientos, aprender a escuchar y a empatizar con los otros, en fin...dejar de vivir en un mundo individual sin darnos cuenta de lo que nos rodea, aprender a pedir ayuda y a reconocer nuestros errores y equivocaciones.
No existen las emociones buenas o malas, todas las emociones que sentimos son necesarias para formar el ser que hoy somos...todo sucede por algo y eso no se debe guardar en el cajón de los cachureos.
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